A veces, entrar en una biblioteca es como caer por el agujero del conejo blanco. Te rodea un mar de lomos dorados, portadas vibrantes y títulos que prometen cambiarte la vida. Es ahí cuando el refranero viajero nos susurra al oído: "Más vale pájaro en mano que ciento volando".
Pero, ¿qué significa esto cuando estamos rodeados de estanterías infinitas?
EL DILEMA DEL LECTOR EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS
Alicia se pasó gran parte de su viaje persiguiendo algo: al Conejo, una salida, una respuesta. En la biblioteca, a menudo nos convertimos en esa Alicia ansiosa. Miramos los "cien pájaros volando" (esos libros pendientes en nuestra lista de deseos, las novedades de las que todo el mundo habla en redes) y olvidamos el tesoro que ya sostenemos entre las manos.
El "Pájaro en mano": Es el libro que has elegido hoy. Ese ejemplar que ya huele a papel y tinta, cuyas páginas ya están bajo tus dedos. Es la historia que estás viviendo ahora.
Los "Ciento volando": Son todas las lecturas futuras que nos distraen del presente. Si pasas el tiempo pensando en qué leerás después, nunca llegarás a la merienda de locos del capítulo actual.
¿POR QUÉ QUEDARTE CON EL "PÁJARO" QUE YA TIENES?
En el País de las Maravillas, el tiempo es un personaje caprichoso. Si no te detienes a disfrutar del libro que tienes en la mano, corres el riesgo de convertirte en el Sombrerero Loco: siempre tomando el té pero nunca terminando la taza.
"A veces he creído en hasta seis cosas imposibles antes del desayuno", decía la Reina Blanca.
Leer el libro que tienes en la mano es hacer posible una de esas maravillas. Es comprometerte con una realidad (aunque sea ficticia) en lugar de perderte en la parálisis por análisis de una biblioteca inabarcable.
EL CONSEJO DE LA BIBLIOTECA
La próxima vez que visites tu biblioteca de confianza y te sientas abrumado por las miles de opciones, recuerda:
Escucha a tu instinto: Si un libro te ha "atrapado", ese es tu pájaro. No lo sueltes por buscar uno que parezca más "importante" o "intelectual".
Disfruta el aquí y el ahora: Como diría el Gato de Cheshire, si no sabes a dónde vas, cualquier camino te llevará allí. Pero si ya tienes un libro abierto, ya has llegado a tu destino.


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