¿Alguna vez has sentido que las palabras de un cuento empiezan a bailar en tu cabeza? Eso es exactamente lo que le pasaba a Joan Miró, el artista que decidió que pintar la realidad era aburrido y que era mucho mejor pintar la imaginación.
En nuestra biblioteca creemos que leer un libro y mirar un cuadro de Miró se parecen muchísimo. ¿Por qué? Porque en ambos casos, tú eres quien completa la historia.
LA BIBLIOTECA: UN LIENZO LLENO DE "INGREDIENTES MÁGICOS"
Si Miró usaba sus famosos ingredientes para crear mundos, nosotros en la biblioteca tenemos los nuestros:
Puntos y líneas: Como los que Miró usaba para crear sus constelaciones, los puntos y líneas de nuestros libros forman letras que nos llevan a otros planetas.
Colores vivos: El rojo de una aventura emocionante, el azul de un cuento sobre el mar y el amarillo de una historia de risa.
Ojos que observan: En los estantes de la biblioteca hay miles de personajes (pájaros, monstruos y estrellas) que, como en los cuadros de Miró, te están esperando para que los descubras.
"PINTAR COMO UN NIÑO": EL SECRETO DE LOS GRANDES LECTORES"
Miró decía que le costó toda una vida aprender a pintar como un niño. En la biblioteca, queremos invitarte a hacer lo mismo: lee sin miedo a equivocarte.
No importa si no entiendes un dibujo a la primera o si imaginas un dragón de color verde neón cuando el libro no dice de qué color es. Al igual que Miró, cuando abres un libro, tu mente se convierte en ese "parque de juegos" donde todo es posible.
¡VEN A BUSCAR TU PROPIA ESTRELLA"
Esta semana, te retamos a que visites la sección de Arte y Cuentos Ilustrados. Busca libros donde los colores se escapen de las líneas y donde las formas te hagan soñar.
Propuesta creativa: Después de leer tu cuento favorito, intenta dibujarlo usando solo los "ingredientes de Miró": estrellas, ojos, líneas que bailan y los colores rojo, azul y amarillo.

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