Leer también es comunicar de muchas maneras.
El 23 de septiembre se celebra el Día Internacional de las Lenguas de Signos, una fecha muy especial para recordar que la comunicación no tiene una sola forma y que todas las personas tienen derecho a acceder a la cultura, la información y la lectura.
Desde la biblioteca escolar, este día nos invita a reflexionar sobre la importancia de una lectura inclusiva, accesible y respetuosa con la diversidad. Los libros, las historias y los cuentos también pueden llegar a través de las manos, los gestos y las miradas.
LAS LENGUAS DE SIGNOS: LENGUAS VIVAS Y NECESARIAS
Las lenguas de signos son lenguas completas, con su propia gramática y estructura, que permiten a las personas sordas comunicarse, aprender y disfrutar de la lectura y la narración de historias.
Fomentar su conocimiento desde la escuela ayuda a:
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Promover la inclusión y la igualdad.
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Desarrollar la empatía y el respeto.
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Valorar la diversidad lingüística y cultural.
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Entender que la lectura va más allá del texto escrito.
LA BIBLIOTECA COMO ESPACIO INCLUSIVO
La biblioteca escolar es un lugar donde todas las voces tienen cabida, también las que se expresan con las manos. Por eso, en este día especial, podemos:
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Descubrir cuentos signados o con apoyo visual.
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Aprender palabras básicas en lengua de signos.
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Disfrutar de la narración de historias a través del gesto.
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Reflexionar sobre la importancia de que los libros lleguen a todas las personas.
Leer es escuchar, mirar, sentir… y también signar.
LEER SIN BARRERAS
Celebrar el Día Internacional de las Lenguas de Signos desde la biblioteca escolar es apostar por una educación más justa, donde la lectura une y no excluye. Porque cuando hacemos la lectura accesible, hacemos el mundo un poco más humano.
Los libros hablan de muchas formas. Aprendamos a escucharlas todas.


